Autor: da Redação

  • Nilton Rosa da Silva

    Nilton Rosa da Silva

    Nascido em Cachoeira do Sul, Nilton Rosa da Silva iniciou participação política no movimento de estudantes secundaristas do Colégio Júlio de Castilhos, em Porto Alegre. Com sua natural liderança, influía no grêmio estudantil e mesmo na União Gaúcha de Estudantes Secundários, sendo perseguido pela direção do “Julinho”. Temendo por sua segurança, “Bem bolado” busca proteção no Chile presidido pelo Dr. Salvador Allende, onde é admitido no Curso de Castelhano da Instituto Pedagógico da Universidade do Chile. Se destaca como poeta e agitador político, publicando seu opúsculo Hombre América (Santiago de Chile, Facultad de Letras, 1972) e poemas soltos em cadernos coletivos, atuando em ocupações populares de supermercados e favelas. Em 15 de junho de 1973, ainda em democracia, recebe um balaço fatal no rosto quando tentava proteger a sede do Partido Socialista no centro da capital chilena, ante uma milícia fascista. Seu sepultamento reuniu 100 mil pessoas em Santiago, encabeçado por dirigentes políticos de diversos partidos (MIR, PS, MAPU) e representante do governo chileno (Ministro Anibal Palma). A fotógrafa Amy Conger publicou nos EUA o livro-ensaio fotográfico “We don’t forget the color of blood”, com o registro completo do funeral. Junto a seu alojamento no Instituto Pedagógico, floresce um jacarandá brasileiro, plantado por seus antigos colegas de estudos, que lhe dedicaram diversos poemas em vários países. Em sua cidade natal, foi criado o Centro Cultural Orelhinha (outro de seus apelidos).
     
    I
    Mi nombre no es mi nombre
    Sino el nombre de todos los seres.00
    Mi nombre es América,
    Volcán de los oprimidos.
    Es libertad símbolo del pueblo.
    Mi nombre no es otro sino patria,
    Sino tierra, aire,
    Sino nombre. Tu nombre…
    Mi nombre no es mi nombre,
    Porque yo no soy, siquiera yo,
    Porque soy hombre, hermano, combatiente,
    Porque hoy soy arma, polvo, agua y sangre.
    Hoy soy América dormida que despierta,
    Soy los explotados del mundo
    Que se rebelan,
    Soy los fusiles que empuñan
    Los pueblos en lucha.
    Hoy soy Pueblo…
    Hoy soy ser despierto,
    Sin nombre,
    Porque soy POETA…
     
    II
    Es noche. Madrugada
    En la noche de Santiago.
    Todos duermen.
    Duerme el hombre, con la fatiga del día,
    Duerme el niño y sueña,
    Con el porvenir,
    Duerme quizás, la naturaleza
    Su sueño de descanso creador.
    Duermen todos…
    Pero yo no duermo.
    El poeta no duerme.
    El poeta escoge
    Las horas más puras de la noche,
    Para regar la tierra con el llanto
    De sus versos…
    Para lanzar al aire
    La sangre de sus poemas.
    El poeta tiene la noche afable
    Por su compañera,
    Tiene la madrugada por su inspiradora,
    Tiene el mundo, el hombre,
    Como su pensamiento.
    El poeta escribe…
    Y dentro de la inmensa noche,
    Las palabras brotan del poeta,
    Como el llanto y la sangre,
    Brotan del hombre.
    El llanto se transforma
    En tierra y aire
    Su sangre en hombre y poesía.
    La pluma del poeta en la noche,
    Es como la herramienta del obrero.
    La sangre y el llanto del obrero
    En la fábrica,
    Es el llanto y la sangre del poeta
    En sus versos.
    Las horas tristes del poeta,
    No son más que la tristeza de su Pueblo,
    Que se mezcla con el llanto y la sangre
    De los hombres en la madrugada.
    Duerme…
    Continuad durmiendo…
    Pero antes de todo oídme
    Escuchad el grito y el llanto
    Del poeta…
    Escuchad el único pedido del poeta…
    Transformen en sangre y polvo,
    En piedra, escarnio,
    En guerra, en paz y amor.
    Hagan lo que quieran del día,
    Pero dejad la noche para el poeta,
    Para el simple hombre
    Poeta…
    Para que él escriba sus versos,
    Para que él derrame sus llantos.
    Para que él entregue su sangre.
    Para que la llama
    Que sale de su alma,
    Brote en la tierra
    Sin escarnio,
    Y no sea fuego
    Y si agua…
    Que sea dulce…
    Que sea eterno…
    Aunque para esto
    tenga que ser su sangre derramada…
    que tenga que ser la sangre de los hombres derramada
    Dejad al poeta
    El lecho de la noche.
    Un día quien sabe como ahora
    De madrugada,
    En la triste y afable madrugada,
    Llegue la muerte y despacio me sorprenda,
    Aunque esta muerte no sea por ti,
    (porque además de ti y de tu amor,
    existen los seres de mi patria Lejana y pura…)
    Aunque mi muerte no traiga tu nombre
    En mi boca.
    (aunque traiga el nombre de mi pueblo o de tu pueblo.)
    Aún así mis últimos pensamientos
    Serán tuyos.
    Y mi alma traerá en mi muerte
    Tu encanto.
     
    III
    El pueblo está callado…
    Los explotados no piensan…
    Sienten…
    Silencio…
    El pueblo está hablando…
    El poeta está hablando…
    El poeta…
    El desgraciado y maldito poeta.
    La voz del pueblo sale de su boca.
    Silencio… silencio…
    Que no se escuche siquiera,
    El sonido de la pluma que escribe,
    Porque el poeta
    Está escribiendo sus versos…
    El poeta está hablando…
    El pueblo no está callado,
    Su voz viene firme e incansable,
    En la voz del poeta,
    Del desgraciado, del mil veces maldito
    Poeta…
    Silencio… silencio…
    Hoy el pueblo quiere hablar,
    Hoy se rompe el silencio de los siglos,
    Las palabras salen de la boca del pueblo,
    O del pensamiento del poeta.
    El poeta entonces,
    Será uno…
    Será mil… millones…
    Será todos los seres perdidos de la tierra…
    Será los explotados…
    Será el pueblo…
    El poeta entonces será dios.
    Silencio…silencio…
    Que nadie conteste,
    Que sólo hable, el poeta…
    Que sólo se escuche, su voz,
    En el silencio de la noche.
    Silencio… silencio…
    El pueblo está hablando.
     
    IV
    Lejos de la patria,
    Ausente de tu Pueblo, junto al amigo,
    Frente al enemigo,
    Así eres , tú, hombre de américa.
    Nacido en el vientre de los humildes
    Y criado en las tierras áridas y profundas,
    De américa virgen y ardiente.
    Luchador en la patria, combatiente en la selva.
    Amigo de los pobres,
    Defensor de los oprimidos.
    Así eres tú CHE.
    Así lo eres todavía GUEVARA.
    Porque tú vives.
    Tú estás en cada combatiente de américa;
    En cada explotado de este continente,
    Tu ejemplo nos enseña a luchar.
    Tu américa explotada,
    Tu CUBA liberada,
    Los explotados,
    Los seres sin patria,
    Evocan tu nombre,
    Con el puño en alto,
    Las armas en la mano,
    En tu nombre comandante,
    En nombre de américa:
    PATRIA O MUERTE… VENCEREMOS!
     
    V
    ¡AMÉRICA!
    En tu seno virgen
    Adormece un gigante…
    Un gigante que lucha…
    Un gigante de luto…
    ¡AMÉRICA!
    En tu seno virgen
    Adormece un gigante…
    BRASIL…
    ¡Ah! mi patria Brasil…
    Yo el ser sin patria…
    El increado de dios,
    El nacido en tu cuerpo,
    Y creado en el cuerpo virgen de américa…
    ¡Ah! mi patria… patria mía…
    Yo que recorrí todo tu cuerpo,
    Que sentí la miseria y la opresión
    Junto con todos tus seres…
    Yo el ser despierto,
    Que vive en otras tierras de américa,
    Que siente la alegría y el calor
    De otros pueblos,
    Que sufre la miseria y la opresión
    Con otros hermanos…
    Yo el ser despierto,
    Yo el ser creado, increado,
    Hermanado de tu cuerpo,
    Nacido de tus entrañas…
    ¡Ah! Mi patria…
    Patria…mía…
    De todos los seres nacidos en américa.
    Patria hoy manchada,
    Vilipendiada,
    Que hoy tiene su bandera rota,
    Te clamo, reclamo,
    Proclamo…
    Grito con todo el ardor de mi alma…
    ¡LUCHA GIGANTE!
    ¡DESPIERTA GIGANTE!
    El clamor, de guerra,
    De lucha, de amor,
    Que sale de mi alma
    Y que resuena en toda américa,
    Es el mismo clamor, de tu pueblo,
    De mi pueblo.
    Mi patria no es sólo mi patria,
    Es la patria de los humildes,
    De los explotados de este continente…
    Mi patria hoy tiene su bandera rota,
    Hoy tiene su cuerpo sangrando,
    Mi patria hoy tiene a su pueblo en duelo,
    Hoy tiene su pueblo en lucha…
    Pero los fusiles que empuña
    Su pueblo en lucha,
    Serán la alegría y el porvenir del mañana.
    El mañana de américa es uno solo…
    En el mañana tendremos en américa,
    Un gigante despierto,
    Un gigante que cubrirá de alegría y calor,
    A los explotados de este continente.
    Mi patria entonces no será mi patria,
    Yo ya no seré el increado,
    El ser sin patria,
    Seré el ser de américa,
    Mi patria será la patria de todos,
    Ya no habrá un gigante
    Que duerme en américa virgen…
    Porque en el mañana
    Habrá un américa despierta y única.
     
    VI
    Las cárceles de mi patria están llenas,
    Las calles de mi patria,
    Tienen desesperación y muerte.
    Cada uno de su Pueblo
    Trae en su rostro la incertidumbre
    Y la desconfianza…
    La paz ya no existe en mi patria,
    Lo que existe es sangre,
    Muerte… y sólo muerte…
    Y en las paredes de mi patria,
    Es que la libertad existe,
    La libertad rayada,
    Por los jóvenes,
    En la oscuridad de la noche.
    El nombre de mi patria,
    No es más el nombre de mi Pueblo,
    Sino el nombre de sus explotadores.
    Su bandera no es más que un paño roto,
    Rayado de verde y amarillo
    Y manchado de pólvora y sangre.
    Pero mi patria no dejó
    De ser la patria de los humildes…
    El pueblo lucha…
    Su lucha…
    Su sangre derramada…
    Llenará de alegría
    A los explotados de américa,
    En el día pronto de la victoria final.
     
    VII
    La única cosa que te puedo dar
    son mis versos…
    (Yo sé que tú mereces mucho más.)
    Mis versos son mi alegría y mi sufrimiento,
    Son mi cansancio y mi tristeza.
    Mis versos son pues mi propio ser.
    Mis versos son cantos,
    De muerte, alegría, paz y amor
    (alegría, paz y amor que canto a ti.
    Hoy mis versos traen tu figura,
    Que baila en mis pensamientos,
    Con éxtasis y locura.
    Mis versos hoy son para ti.
    Aunque tú no sepas de mis versos
    (aunque no lo sepa nadie.)
    Aunque tú no sepas porque vivo,
    (aunque yo mismo no lo sepa.)
    Mis versos y mi vivir son tu presencia.
    Si acaso algún día alguien cante a tu oído,
    Diciendo que yo ya no te quiero,
    (aunque sea yo que lo cante.)
    Aún así sepas que es mentira,
    porque mis versos son la prueba
    de este amor eterno…
     
    VIII
    Algún día alguien sabrá
    De los versos que escribo.
    De mis versos,
    De los versos que son tuyos.
    Algún día la tierra
    Se regará con mis poemas.
    Mis versos serán
    Como la hoguera
    Que brota de mi alma.
    Quizás los conocerás todos,
    Los conocerán,
    Los seres más longincuos de la tierra.
    Pero tú no sabrás
    Que son tuyos,
    Que es para que tú
    Y sólo tú los entiendas.
    Porque mis versos son tuyos,
    Como es tuyo mi cuerpo,
    Como es tuya mi alma.
    Un día de mi cuerpo
    Ya no brotarán más versos
    Y mi sangre,
    La sangre por ti
    Y sólo por ti derramada.
     
    IX
    Vuela una paloma a lo lejos…
    A lo lejos vuela una paloma…
    Vuela… Vuela mi paloma…
    Vuela… Vuela…
    Lleva mis ilusiones,
    Lleva mis penas, mis sueños.
    No importa que tardes en llegar.
    No importa que vuelvas nunca más.
    Pero vuela…
    Vuela… y llega a tu destino.
    Pero llega de pronto,
    Llega despacio en la inmensidad de la noche…
    Despierta con el sonar de tus alas,
    Mi amor…
    Despierta a mis amigos…
    Mis padres… mi patria…
    Vuela… Vuela…
    Vete…
    No importa que no vengas nunca más.
    Lo que importa es que dentro de ti,
    Arriba de tus alas estoy yo,
    Está mi ser, mis pensamientos.
    Quiero despacio, en la inmensa noche,
    Despertar en mi patria
    Longincua y sola,
    En la inmensidad de américa dormida.

  • Nei Duclós

    Nei Duclós

    Nei Duclós (Uruguaiana, RS, 1948) estreou como poeta pregando poemas em cartolina nas árvores das praças de Porto Alegre, São Paulo e Rio de Janeiro, junto a outros autores da mesma geração. Mesmo sob o ambiente opressivo do regime militar, lançou seu primeiro livro, Outubro, em 1976. Em 1979, foi a vez de No Meio da Rua, apresentando a seguir No Mar, Veremos (2001), assim como Partimos de Manhã, em 2012, todos de poesia. Publicou como romancista, como autor de literatura juvenil, de livro de contos e crônicas. Trabalhou em veículos de comunicação como Folha de S. Paulo, IstoÉ, Senhor e foi colaborador de Veja e Estadão com resenhas de livros. É formado em História pela USP desde 1998. Nos últimos anos, lançou vários e-books de poesia, contos e crônicas, e participa com ensaios, artigos, contos, crônicas e poesia nas mídias sociais. Publica poemas e contos na revista virtual Sagarana, editada em italiano. Teve poemas traduzidos para o inglês na revista novaiorquina Rattapalax. Participou de diversas antologias.
     
    Carta ao companheiro exilado
    Aqui, o sol obstinado
    ainda banha a folhagem
    a chuva nos visita
    e deixa o arco-íris quando parte
    As cores da saudade
    abriram a palma
    de nossa mão pálida
    e a vontade de buscar-te
    soltou-se como um raio
    Descobrimos que era muito tarde
    Agora, que a madrugada se acaba
    e o sol nos dá na cara
    não sabemos o que fazer
    com esta ressaca
    Batem nas portas e revistam roupas e pacotes
    Estamos na praia do naufrágio
    Do mar vieram boiando coisas mortas
    entre elas
    nossos sonhos e emboscadas
     
    Cais
    O passageiro não perde a vez de partir
    e parte
    pois é tarde
    Este cais apodreceu as cordas
    que soltam a sua carne
    Os bares silenciam
    a memória é uma cadeira que ringe
    como um cofre de vime
    (o que passou não é sonho
    é desafio)
    De pé, a mão na vista
    ele toca o horizonte com a saliva
    Sua boca guarda um aviso
    (o tempo é um susto, uma víbora)
     
    Apesar de tudo
    Apesar de tudo
    sou teimoso
    e vivo
    sou teimoso e visto
    a pele dos soldados mortos
    Neste carrossel de espanto
    que carrego dentro dos olhos
    toco melodias
    que me ressuscitam
    Levanto com esforço
    as âncoras e parto nas naus sem volta
    do meu canto
    E sempre tenho que mudar as velas
    arrebentadas de vento
    com remendos colhidos
    dos violentos panos do tempo
    O tempo é novo
    e eu tenho a mania insone
    de rebentar em pranto
    Mas sou teimoso e insisto
    sou teimoso e visto
    a pele dos soldados mortos
     
    Outubro
    Trago a nova: eu mudo
    lento, e é tudo
    Sinto ser assim
    por estações: aos turnos
    Posso voltar
    ao ponto de partida
    mas luto
    Sei que vem outubro
    Flores, fruto de seiva
    romperão no mundo
    (Trabalho duro:
    sugar de pedras
    rasgar os caules
    colher ar puro)
    Lento e bruto
    eu mudo
    Sei que vem
    outubro
     
    Toca
    e os meus mortos
    quem chora
    os milhares que caem
    enquanto passo?
    o exílio, quem paga
    e a tortura, seu fruto
    quem devora?
    somos herdeiros
    da vida amarga e da morte
    as prisões cobrem
    o canto dos escravos
    com a mão no horizonte
    os bravos aguardam
    breve
    sairemos da toca

  • Luiz Eurico Tejera Lisboa (Ico)

    Luiz Eurico Tejera Lisboa (Ico)

    Luiz Eurico Tejera Lisbôa, conhecido como Ico, nasceu em Porto União (SC), em 19/01/1948, mas desde criança viveu no RS, em Caxias e Porto Alegre. Ao se intensificar a luta contra a ditadura, na década de 60, Ico liderava – com outros companheiros – o movimento estudantil secundarista, através da União Gaúcha dos Estudantes Secundários – UGES. Em novembro de 1969, foi condenado pela LSN a seis meses de prisão pela tentativa de abertura de entidade ilegal, no caso o Grêmio Estudantil do Colégio Julio de Castilhos. Como militante da ALN, fez treinamento em Cuba a partir do final de 1970 e regressou ao Brasil em 1971, no auge da repressão política. Em setembro de 1972, foi sequestrado e desapareceu em São Paulo. Em agosto de 1979 a Comissão de Familiares de Mortos e Desaparecidos Políticos, onde sua esposa Suzana Lisboa teve papel protagônico, anunciou o achado de seu corpo, sendo o primeiro dos desaparecidos localizado, enterrado com nome falso no Cemitério Dom Bosco, em Perus (SP). Somente em 2012, uma análise dos peritos da Comissão Nacional da Verdade, atestou que foi assassinado, contestando a versão oficial de suicídio. Em 1993, foi publicado o livro Condições Ideais para o Amor, com poesias e cartas resgatadas por seus familiares. Em 1999, nova edição do livro, com editoração de Nei Lisboa, apresentação de Luiz Pilla Vares e texto de Noeli Lisboa.
     
    Tempo Novo
    Há um Novo Tempo
    De novas coisas!
    Todos sabem
    A mudança é irreversível
    Mas as velhas formas
    Não cedem sem um último gesto
    De desespero.
    O importante é persistir
    Confiar na vitória do Povo.
    Avancemos
    Seguros
    Passo a passo.
    Pois a história não se volta
    Sobre sí mesma
    É uma espiral infinita
    Que nada consegue deter!
    Porto Alegre, 11/6/66
     
    Liberdade
    Há um povo que sofre
    Há um povo que geme
    E há outros
    Como eu
    Que embora
    Saibam desse sofrimento
    E ouçam esses gemidos
    Não sofrem
    E não gemem.
    Ah prisão de minha classe!…
    Amarras de minha família
    Cordames de meus vizinhos
    Tendões de meus amigos
    Redes de meu lar e minha escola
    Todos! Todos eu rompi.
    E encontrei melhor família
    Na fraternidade universal
    Melhores amigos
    Nos companheiros de luta
    E dei sentido à vida
    Ao lado dos que sofrem
    E dos que gemem
    Ah! Prisão de minha classe…
    Pouco a pouco
    Aumenta a brecha de teus muros
    Pouco a pouco
    Encontro a minha LIBERDADE.
    Santa María, 15/2/67
     
    Procuro o Homem do Povo
    Procuro o homem do povo
    o proletário
    o camponês
    o assalariado
    Procuro o homem do povo
    o explorado
    famélico
    desabrigado
    o que dorme na mansidão
    do não saber.
    Procuro o homem do povo
    para ultrapassar a frieza
    do vocabulário político,
    e ver na “massa oprimida”
    nas “contradições sociais”
    na “luta de classes”
    nas “análises da realidade”
    o homem do povo.
    Renuncio à Revolução calculada
    milimétrica e friamente
    no racionalismo tecnicista
    dos “cientistas”
    da transformação social.
    Hoje
    procuro o homem do povo.
    quero além da ignorância
    além da fome
    além do frio
    o homem que se consome
    nessa dor.
    Quero as mesmas contorções
    de suas entranhas
    sem alimento.
    as mesmas chagas
    de seu corpo maltratado.
    As mesmas lágrimas
    o mesmo sofrimento
    a mesma angústia
    de não compreender.
    Hoje
    quero ser um homem do povo.
    Viver por um día
    as estatísticas
    dos levantamentos do Partido.
    Fugir por um momento
    ao jargão, ao palavreado
    e chegar ao real.
    Quero uma mente rústica
    que até mesmo creia em Deus
    e outras divindades.
    Quero um corpo dorido
    e um olhar sem luz
    perdido languidamente
    no incompreensível.
    Quero vender meus braços
    sufocar minha voz
    amordaçar-me
    crucificar-me todos os días.
    Hoje
    serei um homem do povo
    porque necessito
    mais do que os dados minuciosos
    mais do que a ciência.
    Busco o sofrimento
    naquele que sofre
    para amá-lo
    acima dos pronunciamentos políticos
    para que nasça em meu peito
    o ódio incontrolável
    que dê força às minhas mãos
    e torne certeiros os meus golpes!
    Procuro o homem do povo
    porque recuso
    a mistificação revolucionária
    dos gabinetes.
    Porque necessito
    Paixão em minha luta
    entusiasmo em minha voz
    firmeza em meus passos
    amor a meu povo
    e fé na sua vitória.
    18/4/68
     
    Patos azuis em meu pensamento
    Patos azuis selvagens
    dos grandes lagos
    pousaram resvalando
    na limpidez de meu pensamento
    esta manhã
    as águas se abriram
    silenciosas, ternas
    como uma mulher que ama.
    espadanar de espumas
    carícias de luz
    paraíso de cores
    verdes planícies
    das cobiçadas terras do sul
    estive preso num iceberg
    navegando no
    mar das Antilhas
    ao longo da ilha de Cuba
    Ah!… doce calor
    que me liberta…
    as águas engolem as águas,
    meus olhos se abrem,
    caem os últimos cristais de gelo,
    movo lentamente
    os membros entorpecidos,
    saboreando a surpresa
    desta exótica liberdade
    milhares, milhões
    de patos azuis selvagens
    dos grandes lagos
    pousaram resvalando na limpidez de meu pensamento
    esta manhã.
    1968/1969
     
    Noite singular
    Dos limites do mundo
    Eu espiava as coisas humanas.
    Tu chegaste no seio da noite
    E me levaste à outra margem.
    Juntos na escuridão partimos,
    Teu coração palpitante,
    Meu coração palpitando,
    Lado a lado
    Na unidade natural de nossos caminhos.
    Os grandes ventos da noite
    Agrediram nossas faces
    Mas nós seguimos
    E nossas mãos se enlaçaram.
    Os grandes ventos da noite
    Agrediram nossas faces
    Mas nós sorrimos
    E nossas almas
    Se inundaram de ternura.
     
    Singular instante de tristeza
    Há na simplicidade do teu gesto
    um aceno inexplicável para mim,
    na limpidez do teu olhar
    há um momento turvo
    que não posso comprender.
    E o teu sorriso se torna
    às vezes
    sério
    sem que eu saiba o porquê.
    É verdade…
    conheço todos os caminhos
    do teu corpo.
    Mas ignoro as trilhas misteriosas
    De tua alma de menina e de mulher.
    E embora eu te ame
    e eu te deseje tanto
    há nessa felicidade sem par
    um instante singular de tristeza.
     
    19 de janeiro
    19 de janeiro
    19 anos
    Só.
    19 de janeiro
    e eu choro
    de saudades
    do Bolão
    do menino sardento
    sempre no 1º lugar
    do gurizinho briguento
    que ia pra rua
    de bodoque
    enfrentar a espátula
    do filho do vizinho
    do menino que tinha
    um sonho encantado
    uma menina linda
    de rabo-de-cavalo
    e fita na cabeça.
    Saudades do Bolão
    tão tímido que chorava
    envergonhado
    do apelido
    que eu hoje
    mergulho no tempo
    só pra ouvir novamente.
    Do Bolão que jurou ser
    “um grande herói”
    -“um dia”.
    Do “campeão” de botão
    Do “chutador” de sorvete
    Do Bolão mentiroso
    Que aos 15 anos
    Já tinha mil casos de amor.
    19 de janeiro
    19 anos
    Só.
    Quanta saudade!…
     
    Balada de Ham-Li
    Na pequenina aldeia
    de Luang-Dinh
    um menino
    de pele amarela
    e olhos rasgados
    está
    silencioso
    deitado no chão.
    Seu nome
    Ham-Li.
    As mãos
    as pequeninas mãos
    de Ham-Li
    estão crispadas
    retorcidas
    por uma grande dor.
    Os pequeninos braços
    fortes de Ham-Li
    – menino camponês –
    estão descarnados
    e já se decompõem.
    A pequenina face
    de pele macia
    onde brilhavam
    os negros olhos rasgados
    o menino Ham-li
    escondeu-a no ventre aberto
    para que o mundo
    não visse tanto horror.
    Mas ao pequenino coração
    do menino Ham-li
    o napalm
    não poderá jamais atingir!
    Entre os escombros
    da pequenina aldeia
    de Huang-Dinh
    um menino
    de pele amarela
    e olhos rasgados
    está
    silencioso
    deitado no chão.
    O pequenino coração
    pulsa
    inalterado
    sobre todo o Vietnã.
     
    Longa a Marcha
    É longa a marcha
    – camarada –
    As sombras envolverão
    nossos passos mudos
    em eterno caminhar
    O inimigo se aproxima
    e já nos alcançam
    os ruídos cautelosos dos seus batedores.
    Avancemos
    Não se trata
    simplesmente
    de nossas vidas
    – camarada –
    Essa verdura
    esse andar
    sem fim
    já nos deram
    a medida
    da nossa pequenez
    É a chama que
    devemos
    manter acesa!
    Ela ainda é tímida
    incerta
    bruxuleante
    O dever é protegê-la
    alimentá-la
    eternizá-la
    ela é o coração do povo
    que inicia a palpitar
    Dantos e Bustos
    lhe ofereceram
    em holocausto
    a própria liberdade
    Ramon entregou-lhe
    a vida em Camiri
    sem hesitar
    O sangue de Bolívar
    e San Martin
    verteu em Bolívia rebelde!
    E a chama agigantou-se
    no peito ardente do povo.
     
    À Camarada que Fica
    Adeus. Doce amada.
    É preciso partir.
    Seguirei tranquilo por outros caminhos
    pois nosso andar
    busca uma mesma pousada.
    Breve descansaremos na Rubra Aurora
    de nosso Povo.
    Mas preciso confiar-te
    que dou às cegas muitos dos meus passos largos
    que são frágeis as minhas pernas
    e muito dura a jornada.
    Só em teus olhos encontrarei a luz
    Que iluminará meu caminho.
    No mais profundo do teu ser
    fortalecerei meu corpo,
    firmarei meus passos,
    acumularei energias
    para o desafio do presente.
    Em tuas mãos aquecerei as minhas
    para enfrentar o rigor dos tempos.
    E se algum dia
    – meu anjo lindo –
    novo amor florescer em tua vida
    ainda assim
    pensa sempre em mim
    com carinho
    porque estarei pensando em ti
    e estarei sozinho.
    Junho/1968.
     

  • Luiz de Miranda

    Luiz de Miranda

    Poeta nascido em Uruguaiana (RS) e já com mais de 48 anos de carreira literária, tem 41 livros publicados. Premiado em diversos países, tem uma carreira poética consagrada, onde se destacam as obras Quarteto dos Mistérios, Amor e Agonias, Trilogia do Azul, do Mar, da Madrugada e da Ventania, Trilogia da Casa de Deus, Canto de Sesmaria, e Nunca Mais Seremos os Mesmos. Miranda participou da luta armada contra a ditadura militar. foi preso em Uruguaiana, em 1969, e no Teatro de Arena, em Porto Alegre, em 1971. Mesmo caçado pela polícia política dos militares, participou em São Paulo de ações da resistência democrática.
    Artefatos para cumprir a vida
    I
    Nasci em Uruguaiana
    com todos os benefícios da memória
    O rio Uruguai é o mar de infância
    pendurando no rosto
    a fuselagem de meus ossos
    II
    Quando indaguei
    no transe das coisas íntimas
    agora prendo nelas o tambor do meu desejoas fatias desprovidas destes dias
    Quanto dói a lonjura
    que fecha nossa infância
    e mais se sabemos rompido
    o caminho da lembrança
    III
    Onde tenho a injustiça
    me detenho
    não há entrave no meu canto
    e canto (prova mais dura
    de ser presente – não aparente)
    o que resiste e sem demora
    veste a roupa de sua hora
    Para tanto
    asilar as dores de cabeça
    em carreiras
    despedir dos relógios
    a despedida
    ser de resguardo
    nos guardados
    da esperança
    Asilar o primeiro amor
    o coração desabitado
    e nesse arredo
    suspender dos meses a solidão
    arredar o medo
    sem o segredo do transporte
    ao visto vigiá-lo
    como pedaço do próprio corpo
    IV
    Em todos os nortes e ventos
    disponho os trastes inábeis
    já auferi a vida outro trajeto
    e abandono de vez
    a ressaca dos domingos
    Haverá quem pergunte
    coisas mais solenes
    haverá quem indague
    no branco das camisas
    nas gravatas e sapatos
    minha altivez
    Não isso não
    a vida é corredor sem regresso
    derivando derivando
    aonde se abandona
    o mofo do regime
    V
    Ah! uma canção
    lonjura de pó
    nas paredes que me cobrem
    Tanta morte enfeixa
    minha camisa de brim
    que morrer faz a diferença
    na distância
    onde meu sonho se anuncia
    Tanta morte equilibra no meu ombro
    no lado esquerdo
    onde escondo o pensamento
    que viver é ir com todos
    sem nunca se perder
    VI
    Na linha do horizonte
    a justiça equilibra seu pronome
    é deveras distante
    é deveras enrolado ao falso de seu nome
    nos documentos vigentes do sistema
    A justiça é porto seguro
    represa de vento
    onde desembarcamos a vida
    é porta operária
    onde o tempo é arma acesa
    e fantasma
    VII
    Onde tenho a injustiça
    me detenho
    Sou desembarcado
    não por desejo
    nos domicílios de mil novecentos
    e setenta e dois
    num abril que resseca minha idade
    Sou desembarcado
    e desde muito
    teço junto aos irmãos
    nova rede nova arma
    Não exaspera minha descida
    nesta hora
    aprendi do caminho
    como a serpente
    o veneno de si mesma
    Aprendi não de repente
    a rebeldia elementar
    e nos seus volumes cinzentos
    fundei minha casa
    Golpe a golpe
    desmembramos o dia
    o difícil instante
    onde fundamos nossa casa
    VIII
    A vida é o trajeto vivo
    cumpre movê-la
    suspendendo nos dentes
    o mal nascido
    mas até amanhã
    onde até dezembro
    colocar a mão desprovida
    o coração maduro que despencou?
    O amor
    ainda censurado
    é permitido às palavras
    nelas fazemos muradas e abrigos
    em dia de boa paz
    o roto amar da vida
    Onde antes que a noite
    permita todo seu pasmo
    colocar o sal e a pólvora
    e tristeza e as horas
    roubadas dos relógios?
    IX
    Ah! canção para cumprir a vida
    sempre adiada
    artefato de sonho
    para cobrir o que me falta
    o que me resta
    Todo o desigual
    é uma distância sem perdão
    e mofa em nossos olhos
     
    In memoriam
    A selva
    salva
    o peito
    da bala.
    A fala
    da bala
    estala
    na selva.Fuzis carregados
    carregam os homens
    que morrem sem nome
    no meio da mata.
    Guerreiro
    Guerrilha
    Guerrilheiro
    teu grito de selva repousa nas praias
    teu gesto de luta dorme na história
    Um homem sem pátria
    dentro da noite arrasta
    medalhas e glórias
    da sala
    sem bala
    Coragem
    couraça
    da raça
    A praça é livre
    a selva é densa
    não morre a crença
    de um homem forte.
    As garças já partiram
    no sopro curvado do meio-dia
    – quando um homem morria
    O horror do mês presente
    cospe dos montes frases de pedra
    – quando um homem morria
    A noite espreita o barraco
    e a mulher grita o filho
    – quando um homem morria
    Cruzou a noite na ciranda estrelada
    rumou para os campos do sem fim
    na sua túnica de madrugada
    levando no peito
    um preito de luta
    era Che Guevara que já não escuta
    Fuzil
    fusão
    da mão
    – em terra e sangue
    Dormiu nos montes
    e sob pontes
    a terra seca comeu-lhe o rastro
    a guerra louca comeu-lhe o corpo
    Madrugada abriu seu manto
    guerreiro abriu seu canto
    madrugada já se foi
    guerreiro também foi
    num carro de boi
    para a terra que Deus dará.
    A morte é absoluta
    em Che Guevara que já não escuta.
     
    Ponto de Partida
    A Alceu Valença
    Não sonharei o impossível
    nem aurora
    a luz vem luzindo
    sua desesperada agonia
    o passado move
    sua chuva de caspa e cinza
    Não me queiram cordato
    sou sempre o reverso
    o horizonte inacabado
    quando me julgam morto
    renasço com os caídos e mato
    para morrer de novo
    à lucidez das palavras endurecidas
    Alerta, neste quarto emprestado
    à beira do coração
    me sustento de miudezas
    substantivos, verbos, adjetivos
    complementos do cotidiano
    e construo a esperança
    como quem se salva
    para salvar
    Alerta na pampa
    casa e coração
    cinza no osso da dor
    cinza no rosto do amor
    arsenal da solidão
    arreios da vida inteira
    Não sonharei o impossível
    revoa a angústia
    como pássaro sem prumo
    nossos mortos, nossa morte
    escuro silêncio
    espaço sem ar
    desequilibrando no céu
    o algodão das palavras
    Desequilibrando no céu
    as aves de pouso alto
    o alarme geral
    das armas e das canções
    Desequilibrando, desequilibrando

  • José Luiz Braga Mauricio

    É licenciado em Estudos Sociais pela UFPel, ex-operário e ex-estudante de Medicina e de Enfermagem. Pelotense nascido em 1944, teve sua vida marcada pela ditadura civil militar brasileira. Sua experiência política e as sequelas sofridas pelo terror da ditadura marcam fortemente seus textos. Foi militante do PCB, mais tarde do PCdoB e da FARP- Força Armada Revolucionária Popular, de Pelotas (RS). Depois de ter sido preso pelo Departamento de Ordem Política e Social – DOPS, em dezembro de 1966, seu sofrimento psíquico aumentou, atingindo a culminância depois da segunda prisão, em 1967. Tem um livro publicado – Viva a Liberdade! – de 1992, e recebeu o Prêmio de Literatura João Simões Lopes Neto, edição de 1987. As duas balizas que ajudam a manter vivo este ex-suicida são o amor de sua esposa – a artista plástica Seli Maurício – e a poesia.
     
    Circunstâncias
    Havia virilidade demais… e isto era uma ameaça!
    Havia risos demasiadamente felizes
    e isto destoava com a coerção reinante.
    Havia palavras, muitas palavras… conversas longas…
    e sem fim… cheias de pausas e de medos!
    e de arrepios… e isto era suspeito
    Havia Amor e isto foi demais: a malícia, a intriga e a inveja
    levaram seu recado ao ciúme
    que decretou a abertura da caixa de Pandora
    e, então todos falaram e gritaram ao mesmo tempo
    e a indignação acendeu o fogo das faces
    e se esbofetearam e se condenaram mutuamente
    ao degredo perpétuo.
    Desde então a monotonia tomou o lugar dos jogos
    e o tédio tornou-se um muro seguro
    contra qualquer tentativa de novas amizades.
    daquele tempo
     
    Estou quieto
    Estou quieto, muito quieto,
    insatisfeito, embora, e aí vêem as doses
    [bestificantes;
    Isto não é uma poesia, isto é uma confissão de derrota:
    não querem, não permitem que eu me defenda
    não querem, não permitem que eu me defenda
    não querem, não permitem que eu me defenda
    não querem, não permitem que eu me defenda

  • Jorge Fischer

    Nascido em Porto Alegre, em 1955 ingressou no Batalhão de Choque da Polícia do Exército. Sofreu duas prisões, em 1965 e 1970, sofrendo sevícias de todo tipo, ministradas por colegas. Condenado em 1967, a partir de 1970 cumpriu diversas penas, quando escreveu poemas, crônicas e desenhou cartuns satíricos colados nas paredes dos xilindrós por onde passou. Conhecido por seu humor, publicou uma dezena de livros, onde se destacam “O riso dos torturados” e “Mulheres de Atenas”. Como meio de vida, Jorge Fischer “Fishão” Nunes ambulou por diversas cidades, notabilizando-se como cartunista erótico.
     
    O Dia da Independência
    Ah, falam tanto no Dia da Independência
    Marcham os soldados, batem continência:
    “Um viva ao general! Um viva ao Coronel! “
    Os ínclitos tribunos assomam ao palanque
    e leêm “de improviso” discursos no papel.
    Há tanques pelas ruas
    e os velhos generais
    costumam esquecer
    o crônico artritismo:
    brandem espadas nuas
    em gestos de heroísmo
    e juram lealdade a deus, à pátria e aos pais.
    O louro e sorridente embaixador ianque
    confraterniza com a “nação amiga”.
    Mas, entre a multidão, resmunga um operário:
    “Que gringo de uma figa,
    que gringo salafrário!”.
    Além, de pé, entre o povo, palpita uma comadre.
    Não vai embora: aguarda a benção do “sêo” padre.
    E quando, enfim, assoma, redondo como um zero
    o quengo tonsurado – o símbolo do clero –
    as santas mãos cruzadas sobre a proeminência
    do ventre romboidal – um poema de indecência –
    a boca a mastigar a frase decorada
    deitando falação –mas sem que diga nada –
    na fria objurgatória do seu latim de festa,
    é o triunfo!, é a apoteose!, é a benção clerical
    que, mais que tudo, atesta
    que Cristo está de bem com nosso general.
    Depois, a tal comadre, com ar bem satisfeito,
    retira-se: já viu o padre e até o prefeito
    e o louro e sorridente embaixador ianque.
    À tarde, quando for lavar roupa no tanque,
    há de esquecer a dor das crônicas varizes,
    sentir-se-á a mais feliz de todas as felizes
    e dirá consigo mesma, redonda de alegria:
    – “Ah, tudo foi tão lindo! Isto é que é democracia!”
    O Sete de Setembro, de fato, é bem festivo:
    tem muito carnaval, tem muita alegoria.
    Mas…Dia da Independência, meus camaradas?
    Quando é que vamos marcar este dia?

  • Jaime Walwitz Cardoso

    Nasceu em Bagé no ano de 1948, filho de José Ferreira Cardoso e Cecy Walwitz. Foi sequestrado e condenado em 1969 por haver participado do movimento de resistência à ditadura, escrevendo poemas durante a prisão. Banido do Brasil em 1971, foi expulso do Chile em 1973. Exilou-se na Suécia onde publicou seus primeiros poemas e participou de diversas iniciativas de divulgação da cultura brasileira. No livro Domínios, retoma a atividade literária após sua volta ao Brasil com a Anistia de 1979.
     
    Cinzas
    A chama desaparece,
    Mas a luz e o calor resistem:
    Brilha a estrela morta,
    A brisa dormida ainda aquece.
    Com correta medida,
    Rigor e precisão,
    Sempre algo se descobrirá,
    Em meio ao frio e à escuridão,
    Da luz e do calor, da vida.
     
    Sintomático
    A poesia
    tem se preocupado muito comigo
    Há um olhar úmido
    Ensimesmado
    Refletido nesta página
    Tenho resistido ao sono
    Parece que ganhei
    Súbito medo
    De mim mesmo.

  • Guillermo Rallo

    Guillermo Rallo

    Nascido em Montevidéu, começou a trabalhar com 15 anos e logo participa do movimento sindical, colabo­rando no jornal Época. Militando na resistência armada, é sequestrado em 1972, ficando 12 anos sob prisão. Em 1973 escreve uma coleção de poemas, publicados em 2014 como Cantos de amor y dolor, com ilustrações do colega de cárcere Elbio Ferrario. Reside em Porto Alegre há vários anos.
     
    Hierro…
    Hierro
    cemento y hierro .
    hierro
    cemento y hierro
    por todos lados .
    Arena y hierro
    y cemento y hierro
    por todos lados .
    Hierro
    por arriba
    hierro
    por abajo
    y cemento.
    Cemento adelante
    y atras,
    y a derecha, y a izquierda,
    y arriba
    y abajo
    y adentro,
    adentro
    estamos nosotros,
    y adentro
    estoy yo!
     
    El tiempo sigue adelante…
    El tiempo sigue adelante
    con su marcha inexorable
    (y yo aquí…)
    y en los diarios
    o las radios
    el mundo vuelca
    miles y miles
    de noticias cada dia,
    susesos que conmueven
    al orbe
    o simples chimentos
    de la aldea
    (y yo aqui…)
    hay casamientos,
    nacimientos ,
    cumpleaños ,
    muertes,
    risas,
    llantos ,
    huelgas ,
    conflictos ideológicos ,
    guerras ,
    armisticios ,
    hambre ,
    abundancia,
    siempre mal repartida
    (y yo aqui…)
    tantas cosas por ver,
    por conocer,
    por vivir,
    por llorar,
    por palpitar
    ( y yo aqui…)
     
    Cruzó la paloma …
    Cruzó la paloma
    en la noche
    la reja de mi celda,
    volo a traves
    del horizonte sin nombre
    de mis sueños
    y llegó hasta ti
    con un mensaje en el pico
    mi amor.
     

  • Guilem Rodrigues da Silva

    Guilem Rodrigues da Silva

    Resistente à ditadura, foi refugiado político em Montevidéu durante dois anos, sendo o primeiro asilado da América Latina na Suécia em 1966. Condenado à revelia em 1968, participou ativamente dos trabalhos de solidariedade à América Latina em Lund – Suécia, sendo eleito vereador e Juiz do Tribunal de Contas do mesmo município. Escritor de 15 livros, escritor de letras de canções, tradutor de peças teatrais para o Teatro Real de Estocolmo, tradutor de vários filmes do português para o sueco e vice-versa, e tradutor de poemas do francês para o português. Detentor de inúmeros prêmios na Suécia e na França, entre os quais ”Pour l´ensamble de ses oevres poétiques” Université de La Sorbonne e ”Medaille de la Academie des Arts Sciences et Lettres” em Paris, recebeu da Prefeitura de Rio Grande (RS) o título de Comendador da Ordem de Silva Paes.
     
    A jaula
    Hoje é o aniversário da solidão
    Sem alegria nas faces maceradas
    As roupas da prisão rasgadas
    Em seu mundo de doze metros
    De distância por doze de largura
    E um longo corredor ao sol
    Sol que nasce às três horas
    E morre às quatro horas
    Hoje faz aniversário a solidão
    Sem alegria nas faces da tristeza
    Ninguém na Ilha das Flores
    Atreve-se cantar à liberdade
    Inúmeros olhos famintos
    Esperam que o vento sopre
    O vento é livre
    Ninguém pode obrigá-lo a confessar
    Nem pode ser torturado
    Mesmo que sopre da esquerda
    O tétrico alfaiate chega
    O indescritível alfaiate
    Que procura fazer uma veste
    De prisioneiro para o vento…
    (música de Georg Riedel, o compositor vivo
    mais conhecido da Suécia)
     
    Claros sonâmbulos da noite
    Mulher amada, nós os que saímos
    Te queremos mais do que tu pensas
    Na ausência
    Temos seguido de perto
    Tuas tristezas
    Tuas poucas alegrias
    Na distância
    Temos estado presentes
    Dormindo duramente em cama alheia
    Nunca nos acostumamos
    Aos arames farpados das fronteiras
    À falta dos sabiás e das palmeiras
    Saudade é para nós mais que palavra bela
    Contém inverno céu cinzento branca neve
    Olhares esculturados nas janelas
    Somos claros sonâmbulos numa noite longa
    Voltando sempre à tua cama
    Mas ao chegarmos perto
    Quase tocando teu seio
    Manhã estranha nos desperta
    Em leito alheio
    Ainda e sempre em viagem
    Mulher amada
    Nós os que saímos
    Não te amamos menos
    Do que os que ficaram
     
    Com desesperada raiva
    Mudas minhas mãos
    Meus pés dormem inquietos
    Gélido fogo sobe em minhas pernas
    Consumindo meus joelhos
    Procuro pensar nos pássaros
    Acuso-os de terem deixado de cantar
    É fim de agosto
    O verão na Suécia foi miserável
    O fogo continua sua escalada
    É como se eu afundasse
    Nun desses lagos gélidos da Lapônia
    Recordo Veríssimo
    Gato preto em campo de neve
    Meus joelhos não existem mais
    Joelhos surdos insensíveis
    Golpeio meus reflexos
    A culpa é minha
    Ninguém espera quinze anos
    Seria impossível parar
    Esse passar de carros sobre mim?
    Carros de combate
    Carros de passeio
    Barcos de guerra
    Barcos à vela
    Uma vela se acende
    Para quem?
    Para mim?
    Quem morre em Rio Grande?
    Quem morre em Lund?
    E esse malito gelo que sobe
    Eu subi por muitas escadas da vida
    Senti muitas mortes
    Chorei muitas prisões
    AQUI ESTOU MALDITOS!
    PRETENDO ESCULTURAR
    EM GRANITO IMPERECÍVEL
    MINHA RAIVA
    MEU GRITO
    PARA QUE TODO AQUELE QUE PASSAR
    POR ESTAS RUAS DO EXILIO
    POSSA LER SOBRE O CRIME
    COMETIDO EM NOSSAS ALMAS
     
    Sobre o Brasil minha pequena
    (para minha filha Zoyra-Lya, nascida no exílio)
    Sobre o Brasil quero contar-te
    minha pequena
    a terra bem amada
    cheia de paz de sol e de beleza
    onde uma generosa natureza
    desenhou rios vales e montanhas
    No Brasil minha pequena
    São todos felizes
    Ali há justiça trabalho pão e escolas
    A miséria e o analfabetismo
    já não existem pertencem ao passado
    Nenhum estudante desaparece nas cidades
    Não há mais presos políticos
    e reina a liberdade
    As companhias estrangeiras não são mais
    proprietárias
    dos nossos enormes recursos naturais
    já não há mais golpes de estado nem
    torturas
    e em suas casernas e quartéis os nossos
    generais
    esqueceram há muito os atos institucionais
    Para ti minha filhinha que nasceste no exílio
    e brincaste na neve longe de nossa Pátria
    eu escrevo estes versos cheios de esperança
    oxalá quando os leias no entardecer dos meus anos
    não mais sejam quimera nem vã utopia
    mas se eu te minto perdoa
    quero apenas que durmas
    embalada em meus sonhos

    (escrito no duro ano de exílio de 1968)

     
    Variações sobre um tema brasileiro
    I
    Quem te encontrará entre essas pedras
    Para quem será teu sonho areia úmida
    Passos em tua busca
    Donde ninguém lembra tuas pisadas
    Para ti as balas
    Que te buscaram na morte
    Para ti o medo da noite
    Soturno açoite
    Donde a inenarrável dor se esconde
    Ah! E quando voltares teu olhar
    Morto estará o deus da tua esperança
    Para ti o inverno
    Esperavas algo diferente em tua ânsia?
    II
    Como um fantasma
    As recordações te buscam
    Sorrindo às vezes
    Chorando às vezes
    A luta na fronteira
    As lágrimas na estação
    Eu que nunca vi meu pai chorar
    Eu o recordo
    Entre o milharal frondoso
    Para cada melancia
    Ele tinha um nome
    Para cada arbusto
    As laranjas douravam nossa existência
    Até o dia quando os defensores da Pátria
    Escureceram o sol
    Proibiram a chuva de acariciar o milharal
    Obrigaram-nos à inércia
    E nós
    Pobres seres
    Vimos nosso sorriso ser encarcerado
    III
    Tu que estavas presente
    Quando os uniformes marcharam
    Tu que gritaste teu desespero
    Tu que levantaste tua mão
    Como bandeira
    Foste atingido por cem balas
    Que perfuraram tua alma
    Nesta noite agora e aqui
    Ponho teu nome
    Na praça mais bela
    Da minha terra natal
    De maneira que ninguém
    Esqueça teu sacrifício
    Nem o teu nome
    Tu meu amigo de infância
    Ainda hoje
    Ouve-se o teu riso contagiante
    Nas ruas de Rio Grande
    Eu sou teu poeta assassinado
    Lembras-te de mim em teu céu?
    A morte veio no mês de março
    Pela noite
    Quando ninguém esperava
    Quando as crianças dormiam
    E com angústia mantinham
    A fome em suas mãos
    Nos campos dormia o trigo
    Embalado pela suave brisa
    As estações de rádio
    Estavam povoadas de botas militares
    Tu e eu estávamos despertos
    Lembro-me bem
    Mas quem foi assassinado nessa noite
    Foste tu?
    Fui eu?

  • Glênio Perez

    Jornalista, político, poeta e ator, Glênio Perez destacou-se na oposição legal ao regime militar e na soli­dariedade aos presos políticos. Eleito três vezes vereador em Porto Alegre, teve seu mandato cassado no começo de 1977. Colaborando nos principais jornais do estado e em diversas revistas, foi também executivo de grupo de mídia e organizador de eventos culturais. Fundador do PDT, foi eleito vice-prefeito da cidade, cujo largo central leva hoje seu nome. Mesmo sob severa perseguição, publicou “Caderno de noticias”.

    Glênio Perez

    Interrogatório
    Como fazes
    para exercer teu ofício?
    Beijas também tuas crianças
    quando vais para o trabalho?
    E quando acordas de noite,
    lembras o que foi teu dia?
    Que gosto é que tem a carne
    nos braços de tua mulher?
    Quando a cobres com teu corpo
    e ela geme – te perturbas?
    Tua mãe passando o ferro
    para passar tua roupa
    não te inquieta ante o perigo
    do choque ou da queimadura?
    Quando ficas muito tempo de pé
    num só lugar não te cansas?
    Dormes num quarto sem ar
    ou frio como uma geladeira?
    Apagas todas as lâmpadas
    para descansar teus olhos?
    Comes, sempre, muito bem
    mesmo com tanto trabalho?
    E qual a sensação
    de receber mensalmente
    a paga do teu serviço?
    Tu amas, comes e dormes
    apesar do teu ofício?
    De que barro te fizeram
    – torturador –
    afinal?
     
    Rua Pantaleão
    Permitam que relembre aqui uma rua
    Pantaleão Teles
    – hoje Washington Luiz.
    Havia um bonde amarelo
    que imitava Porto Alegre
    com sua Rua Pantaleão:
    quando chegava na Bento
    (Martins) dava volta
    virava o bancos de costas
    para não ver o putedo…
    E a Pantaleão, ali, firme:
    um bordel ao lado doutro
    prostitutas marinheiros
    soldados e estudantes
    os barcos
    Ponte de Pedra
    carro-motor
    futebol
    sobre um campo de carvão
    da Usina do Gasômetro.
    Um dia a puta chamou:
    – você menino moreno
    compra uma ceva pra mim?
    comprei voltei entrei nela
    – a primeira da minha vida.
    Quando um lençol de cimento
    cobriu a Pantaleão Teles
    pensei que a prostituição acabara em Porto Alegre.
    Para logo descobrir
    que a antiga Pantaleão
    é agora muitas ruas
    da cidade
    e do Brasil.
     
    Tomara que tu morras
    Se grita o meu poema
    a fome dos roubados
    morram ele
    e seu tema
    na hora da comida.
    Podre realidade
    a que esculpe esta poesia
    da qual sou intérprete
    e inimigo.
    – Tomara que tu morras
    Com meus versos.
    Não quero ser poeta
    de torpezas.
     
    Retrato de pintor
    Permiti
    senhoras e senhores
    que vos apresente
    a mais amável
    a mais terna
    compreensiva
    E sofrida pessoa que conheço
    já está morta
    (pior para a cidade
    que vai morrendo
    sem memória de Edgar Koetz
    seu amante e pintor)
    tão delicado de gestos
    tão desligado na terra
    do que não fosse a beleza do perene
    no coração do homem libertado.
    Por exemplo: foi a última pessoa que deu festa
    para saudar o nascimento de uma flor
    no vaso de lata de azeite no seu pátio
    e que certa vez no Jockey passou fome
    recusando-se à disputa do buffet.
    Ele achava
    – era artista o meu amigo –
    que a todo homem corresponde
    naturalmente
    o direito de comer.
    Edgar amava com suas cores
    mulheres de ateliê
    casas nas ruas
    o rio
    as praças as crianças
    mas o traço principal de sua grandeza
    era a suprema delicadeza em cada gesto
    tanto que um dia
    chegando de repente
    Vi Edgar a conversar com as tintas.
    Ele dizia:
    – Desculpai que vos misture
    Senhoras
    Ocorre que já está amanhecendo
    E eu tenho de pintar
    A Aurora.
     
    Uma canção para a noite do exilado
    É preciso mais:
    é absolutamente necessária
    alguma experiência de saudade
    acrescentada à possível sensação
    de uma planta arrancada pelo caule
    E não seria demais
    a lembrança dos seios que perdemos
    da mãe e das amadas para o tempo
    Para entender-se o exílio
    há que um dia ter-se dormido
    sob um lençol de céu
    que não é nosso
    e sobre uma terra-
    colchão que não é ventre
    Ave submarina
    um ser fora do cosmos
    árvore no ar
    barco no chão
    ou feto na proveta
    assim morrem na vida
    os exilados.
    Muitos há suspirando pelo fim
    – tarifa que lhes cobram para a volta –
    outros contam o tempo em grãos de angústia
    chorados na ampulheta da saudade
    Mas sabemos:
    estão todos acordados
    enquanto nós
    os exilados que ficamos
    fazemos para eles
    a cama do regresso.
     
    Aquarela do Brasil
    Honório Nardin
    esse teu quadro
    me faz um mal
    ao coração
    que nem te conto.
    Ou conto, sim:
    — Na moldura, entardece
    (há quanto tempo o sol não amanhece?)
    na praça o dia morre
    uma menina corre
    rodando um aro
    na areia do jardim.
    Que mal me faz agora
    Honório
    o teu poema em cores
    que foi sempre
    paraíso de amostra na parede.
    Porque essa praça
    de teu quadro, Honório
    me lembra outras
    longe, neste mundo
    onde, na hora morna
    em que a luz reflui,
    brincam crianças que não têm país.
    Pequeninos brasileiros exilados
    pelas praças do mundo em debandada
    que existem
    correm
    brincam
    — como as nossas –
    mas são filhos e netos de exilados
    não conhecem o céu que lhes pertence
    nem as praças e a terra que são suas.
     
    Brava Gente
    Mulheres
    sois perigosas
    guerrilheiras desarmadas
    De noite agitais o sono
    pesadelo dos tiranos
    de dia agitais o lenço
    da paz pelos torturados
    — De onde tirais a força
    para lutar com palavras
    e fé contra as ditaduras?
    Por certo do vosso ventre
    onde se gera a criança
    livre que o mundo terá
    Quando não houver exílios
    nem prisioneiros de ideias
    algozes espancadores
    espiões da violência
    exploradores de homens
    – que fareis, bravas mulheres?
    Descansareis da guerrilha
    pela Anistia no mundo
    embalando em vossos braços
    os filhos da Liberdade.
     
    História para cordel
    Senhor Doutor Sobral Pinto
    que gosta de escrever cartas
    aos poderosos do dia
    defendendo os inocentes
    fique sabendo
    por estas mal traçadas linhas
    que não creio em suas fotos
    nem na certidão de idade.
    — Por favor, não se apoquente
    (Epa, isso é palavra de antanho
    e antanho também já era…)
    não se põe aqui em dúvida
    a certeza do que diz
    e a beleza do que faz.
    Ocorre que há muito é noite
    no Brasil: quatorze anos
    (nem na Antártida é tão longo
    o sono do amigo Sol)
    e o senhor sempre na sua
    gritando pela Justiça
    mostrando os torturadores
    criticando as ditaduras.
    Por isso não acredito
    nessa idade que lhe dão.
    É uma pena que eu não seja
    um poeta de cordel
    para contar num livreto
    essa história nunca vista
    de quem – por ser justo e bom –
    vai ficando cada dia
    por condão de sua madrinha
    a Senhora Liberdade
    em vez de velho –
    mais moço.
     
    Memória
    o escuro
    da sala
    teu nome
    na tela.
    Tua lembrança
    nas palmas
    das mãos
    que se encontram.
    Teu martírio lembrado:
    teu nome no filme.
    Teu nome
    na tela
    ilumina
    a memória
    do teu sofrimento.
    A censura não pode
    cortar a lembrança
    de um tempo de horror
    que se pode escrever
    com muitas palavras
    ou com teu nome
    Vladimir Herzog
     
    Nem favela
    Um dia
    Velha Restinga
    visitei o teu colégio
    — Tu sabes o que achei?
    piolho e sarna
    Restinga
    nos cabelos das crianças.
    Elas não passam na escola
    como os meninos que comem.
    Já nascem com a cabecinha
    lesionada pela fome.
    Velha Restinga
    ainda doem
    teu barro nos meus sapatos
    e a memória dos casebres
    residência da miséria.
    Te falta tudo
    Restinga
    porque nem favela és
    te falta um morro de pobres
    para ter ricos aos pés.
    Mas não te falta um dancing
    com meninas de dez anos
    nem cachaça nos balcões
    das tendas e armazéns.
    Tens demais algumas coisas
    brigas facadas pobreza
    tristeza e merda nas ruas.
    Mas tu e eu bem sabemos
    quanto te sobra Restinga:
    indiferença e injustiça
    bem mais velhas do que tu.
     
    No exílio, em Berlim
    O metrô
    de Berlim Ocidental
    há muito tempo
    serve aos alemães
    leva crianças aos colégios
    empregados às fábricas
    funcionários para os escritórios
    e certamente
    amantes e amadas
    para a hora do amor.
    Numa tarde
    de maio de 1976
    o metrô de Berlim
    passou por cima
    do corpo de Maria Auxiliadora
    estudante
    exilada
    no Chile
    e na Alemanha.
    Dora Dorinha ou Doralice
    mineirinha
    agora no exílio
    para sempre.
     
    Para Sônia Prisioneira
    Sônia: dez anos!
    Quase quatro mil dias na prisão.
    tu estavas livre
    presa à enfermaria
    dos hospitais
    onde trocavas
    teu amor aos outros
    pela escassa ração
    de pão aos teus.
    Bendito pão
    – pois ganho em liberdade –
    dividindo o que tinhas
    para dar.
    Cada noite
    te pagava a faina
    com beijos
    da tua filha
    E da tua mãe.
    Não do marido
    que teu homem fora
    também jogado
    às lajes da prisão.
     
    Quando o rio mudar de rumo
    Um dia esse rio que passa
    o braço das suas águas
    na cintura da cidade
    e depois vai ser lagoa
    e dormir enfim no mar
    por artes de seu destino
    de ser caminho no tempo
    vai navegar para trás.
    As suas águas que levam
    barcos e homens aos peixes
    também são de retornar:
    foram rio-lagoa-mar
    serão mar-lagoa-rio
    E esse rio vai ser mais
    do que foi desde que é rio:
    uma avenida de águas
    para a volta dos banidos
    regresso dos exilados.
    E a Senhora dos Navegantes
    vai bendizer o Guaíba
    como o faz em fevereiro
    enquanto o povo fará
    – por então ser soberano –
    a festa de Iemanjá
    estender-se o ano inteiro.
     
    Raul Sendic
    Uma grossa parede
    de vidro entre nós dois
    no Presídio Central del Uruguay
    Era um tempo de respeito
    aos prisioneiros
    e parecias cansado
    não ferido
    Estava contigo
    a Topolanski
    Uma feia campeã
    de pontaria
    e outros mais
    tupamaros
    na prisão.
    Te vi, Sendic
    com esse jeito
    de tímido colono
    dos que preferem
    por dentro ser leão.
    Quanto tempo, Sendic,
    desde aquilo?
    Houve a libertação
    Do cônsul brasileiro
    um túnel em Punta Carretas
    para a liberdade
    a morte de Mitrioni
    e esse pesado véu
    da ditadura
    que desceu também sobre vocês
    no Uruguai.
    Caíste com um tiro
    na boca em Ciudad Vieja
    e nunca mais se ouviu
    falar de ti.
    Em que tumba
    ou masmorra
    te enterraram?